Eternidad

El celeste suave del alba
me despertó
aún inmersa en tí
santuario preferido
tu cuerpo
apacible refugio del alma.
El suave celeste del día
se tornó más azul intenso
igual que tu presencia
aún inmersa en tí
blancos torrentes de encanto
azul, más azul....intensamente azul.
Cuando el rosado tierno del atardecer
envolvió el mágico sueño
de tu presencia
pensé:
Bajo el mismo cielo Tú y Yo
almas gemelas, almas cósmicas
el mismo crepúsculo nos envuelve.
Y tuve la esperanza de que tú,
centelleantes ojos de ayer,
vieras y oyeras,
Si el Amor hizo el milagro
del barro en Creación
nuestro amor
hará el milagro
de un eterno Amor
sin Fin.
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Gustavo Dancuart -